Una reflexión sobre las resistencias a los cambios
La nueva profesión de la inquieta rubia es el periodismo, sin embargo, el paradigma de periodismo tradicional que refleja la Barbie movilera de tv pone de manifiesto las resistencias a transitar los modelos digitales emergentes.
Unos días atrás comentaba en el blog las consecuencias de que Barbie, ícono de la cultura popular, sumara a su extenso CV de profesiones el de Ingeniera en Sistemas.
No es menor que el referente más cool del universo lúdico femenino se pusiera en la piel de la otrora “nerd” en cualquier grupo de mujeres.
Ocurre que las profesiones que Mattel elije para Barbie son de alguna manera formas de ver ciertos campos de acción como aptos o no para la mujer, es más, legitima también la manera en que esos campos deberían ser incorporados por las mujeres.
¿Cuál es la última aventura? Barbie se transforma en periodista, más específicamente en movilera de TV.
Sin perder su pulcritud rosada de siempre, la múñeca más famosa del mundo va tras la adrenalina del universo periodístico sin perder la compostura que la hizo famosa. Se la puede ver con un trajecito de obligado rosa, tacos altos y su larga y dorada cabellera al viento.
Los accesorios, como siempre, son lo que dan vida a la nueva Barbie: micrófono en mano y una carpetita -¿adivinen?, sí, rosa- con una “B News” en la portada.
Bien podríamos decir que en momentos en el que el llamado periodismo tradicional se ve envuelto en una profunda transformación (redacciones que se achican, publicidad en retroceso, transición hacia nuevos modelos de comercialización) la movida de Mattel puede ser una nueva forma de resucitar y poner como “role model” a una profesión que parece amenazada no sólo por el contexto sino también por el fenómeno de periodismo y expresión ciudadana. Gracias a la intermediación tecnológica, todos ponemos ser emisores y ponemos en duda la exclusividad de la comunicación en manos de unos pocos.
De hecho, la elección de la profesión es -según Mattel- fruto de una concurso entre las más pequeñas, quienes decidieron que “Periodista” sería la nueva aventura para Barbie. “Puede inspirar en las niñas la creatividad que conlleva ser periodista” argumentaron de Mattel, mientras el claim lo dice todo: “A flair for journalism – and power pink!” algo cómo “Un don para el periodismo y el poder femenino (rosa)!” … cursi, bastante… :S
¿Pero no sería más efectivo pensar al periodismo en su realidad actual? Estamos recorriendo la transición hacia modelos sinérgicos, donde no sólo las redacciones se transforman en nodos digitales, también los perfiles de los periodistas están atravesados por el uso y el aprendizaje de tecnologías y social media.
Quizás sería más útil repensar el periodismo de cara a lo inevitable que apostar por un micrófono y un apuntador, que sólo refleja la actividad de un movilero de tv.
¿Qué tal una Barbie con un smartphone? ¿tuiteando o informándose en tiempo real? ¿portando un iPad o grabando un podcast? ¿hablando por skype quizás? ¿No refleja eso mucho más la cotidianeidad de nuestro trabajo como periodistas?
Twitter se desenvuelve cada vez más como un medio de información indispensable para el periodismo y la comunicación. Los recientes eventos de Ecuador, el terremoto en Chile o el de Honduras (sólo por citar algunos ejemplos) no hacen más que poner de relieve la efectividad de un canal de comunicación en tiempo real.
La apuesta de Mattel podría haber sido un poco más jugada, pero la resistencia a los cambios nunca es sencilla.
El magnate de las noticias Rupert Murdoch es un ejemplo de un soldado que batalla por mantener el statu quo: hacer caer a Google, apostar por modelos de pago online o decretar larga vida al modelo periodístico tradicional son los tópicos de su agenda.
Tal vez una Barbie periodista hiperconectada podría haber significado tomar partido por una pelea (la de la transformación del modelo periodístico) donde los múltiples intereses de juego de los nuevos y viejos players no definen aún la contienda. Yo, apuesto por una Barbie blogger!!! ¿cómo luciría?

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04/10/2010 at 11:29 Permalink
Interesante post Clari. ¿Barbie imita a la realidad o las periodistas tontonas bloggers y twitteras imitan a la Barbie?
Poniéndome feminista te diría que si es rubia y estilizada y se hace la “francesita” así como se la ve, seguramente no tenga tiempo para reflexionar sobre la flexibilización del periodismo!
; )
04/10/2010 at 11:39 Permalink
En sí Barbie no creo que tenga demasiado pensamiento crítico pero sí Mattel como para instalar un imaginario un poco más aggiornado a los tiempos que corren… igual pobres las rubias inteligentes, bloggers y twitteras, que las hay y muchas!!